Ministro Malan fala ao La Nación
O jornal argentino La Nación publicou ontem (16.11) entrevista com o
ministro Pedro Malan. Na entrevista, Malan fala sobre a crise internacional das bolsas e
reafirma o compromisso brasileiro de manter a estabilidade do Real. Segundo ele, não há
dúvidas de que o Brasil continuará com sua política cambial. O ministro respondeu ainda
a perguntas sobre ajuste fiscal, Mercosul e FMI.
Leia abaixo a íntegra da entrevista:
Entrevista con el ministro de Economía brasileño
Malan: "Brasil no devaluará"
En Buenos Aires, dijo que la crisis puede ser larga; ayer se reunió con
Machinea y otros economistas; apoyo al Mercosur.
Brasil no devaluará su moneda.
Aguantará la crisis bursátil y financiera con todas sus reservas
monetarias.Decidió dejar de lado el gradualismo en las reformas para acelerar el plan de
reestructuración que mejore su situación fiscal.
Fortalecerá sus vínculos con el Mercosur para superar una turbulencia
financiera internacional a la que vislumbra como una coyuntura de varios meses.
Esos cuatro puntos básicos, explicados ayer a La Nacion por el mi nistro
de Economía del Brasil, Pedro Malan, en una entrevista en la sede de la embajada
brasileña en Buenos Aires, constituyen la posición oficial del gobierno de Brasilia
frente a la profundidad de la crisis mundial que afecta particularmente a los mercados en
Brasil y la Argentina.
El titular de la conducción económica brasileña también explicó ayer
esa posición a un grupo de economistas de distintos horizontes: compartió un almuerzo de
trabajo con José Luis Machinea, Roberto Alemann, Miguel Angel Broda y Roberto
Frenkel.
Esa reunión fue un complemento de la que mantuvo anteayer en Montevideo con sus pares del
Mercosur. El encuentro privado de ayer, sin embargo, marcó una referencia clave sobre la
importancia que atribuye el Brasil a sus relaciones con la Argentina y a la necesidad de
armonizar políticas no sólo con autoridades del Gobierno, sino con líderes de
oposición, como en el caso del principal referente económico de la Alianza, es
decir, Machinea.
Las siguientes fueron las respuestas de Malan a las preguntas de La
Nación.
-¿Qué lecciones extrajo Brasil de esta crisis originada en
Asia, pero que sacude muy fuerte a su país y a la Argentina?
-La primera lección es que nosotros debíamos acelerar y profundizar
nuestro proceso de reformas. Teníamos una estrategia de gradualismo, y debimos acelerar
el paso.
-¿Cómo se tomó esa decisión: Cardoso solo; con sus
ministros; con consultas a sectores más amplios de la vida política?
-Siempre hay más de una reunión y encuentros en el gobierno y con
líderes políticos y gobernadores para encontrar convergencias.
-¿Existe esa convergencia?
-En lo fundamental hay una conciencia sobre la necesidad de aprobar en el
Congreso varias iniciativas de reformas y reestructuración del sector público.
-¿Por qué cree usted que afectó tanto a Brasil la crisis que
venía del Lejano Oriente?
-No creo que haya sido por una situación particular del Brasil, y menos
aún de la Argentina, sino que se produjo, en realidad, lo que Michel Camdessus había
dicho respecto de México en 1994: la primera crisis mundial del siglo XXI. En
verdad,
esta crisis es más amplia y más compleja y, por lo tanto, un verdadero caso de carácter
mundial cuya salida aún no está resuelta, y no se ve muy claro cuándo terminarán esas
correcciones de precios de acciones y activos de todo tipo. Hasta la caída de Hong Kong
se pensaba que el fenómeno estaba limitado al fin de un ciclo expansivo en las economías
del sudeste asiático, pero ahora se transformó en esa crisis del siglo XXI que
mencionaba Camdessus.
-¿Cree que la turbulencia durará varios meses más?
-Yo creo que sí. La inquietud va a durar un buen
tiempo.
La confianza
-¿Por qué reaccionó con desconfianza el mercado brasileño
ante las medidas de ajuste adoptadas: porque no eran suficientemente duras, o porque son
tan audaces que producirán reacciones políticas contrarias que hará imposible
cumplirlas?
-Las medidas son muy duras. Es un paquete fiscal que procura una mejora de
18.000 millones, sea por reducciones de gasto como por aumentos de
recaudación. La
cuestión de la confianza es algo que vendrá con el tiempo, cuando se advierta que
seguimos con persistencia y determinación en la aplicación de las medidas.
-¿Son medidas políticamente viables?
-Creemos que sí. El Congreso las va a votar.
-¿Hay una debilidad fiscal profunda del Brasil?
-Veníamos en una trayectoria de baja en el gasto fiscal consolidado. Pero
hay que acelerar esa tendencia.
-Si el impacto de esta crisis se traduce en una baja del
crecimiento previsto para 1998,
¿no habrá también una caída de la recaudación fiscal?
-Teníamos previsto un crecimiento del 4% para 1998 y no sé exactamente
en cuánto se verá afectada esa tasa en 1998. Pero en el cálculo de recuperar 18.000
millones de dólares con el ajuste fiscal ya está computada la posible reducción de
recaudación por menor crecimiento, así como también el aumento de la tasa de
interés.
Con o sin FMI
-¿Le convendría al Brasil un acuerdo con el FMI?
-Tenemos una relación muy buena con el FMI. Ahora
bien, un acuerdo formal
con el Fondo tiene dos ventajas importantes:
1) Es una señal positiva para sumar el aval de una institución
internacional para nuestro programa económico.
2) Significa disponer de recursos financieros
adicionales. Pero sucede
que, en realidad, el programa que ha adoptado el Brasil es prácticamente lo que hubiera
recomendado el FMI, pero con la diferencia de que lo hacemos nosotros solos.
-Pero si las ventajas parecen más que las desventajas, ¿por
qué no usar también ese aval internacional?
-Es importante recordar que nosotros renegociamos nuestra deuda sin
necesidaed de tener un acuerdo con el Fondo y que pusimos en marcha el Plan Real también
sin un acuerdo formal con el FMI. Es importante para nosotros demostrar que podemos hacer
las cosas correctamente sin que parezca que alguien de afuera nos sugiere lo que hay que
hacer. Pero eso sí: si en cualquier momento creemos necesario un acuerdo con el
Fondo, no
tendremos ningún problema en hacerlo.
No devaluaremos
-Sobre el real: Brasil tuvo que resignar 8300 millones de
dólares de reservas en octubre para sostener la moneda. ¿Está dispuesto a gastar 16.000
millones o lo que sea necesario para no devaluar?
-Nosotros tenemos el compromiso de mantener la estabilidad del real. Vamos
a mantener nuestra política cambiaria, no hay dudas sobre eso.
-¿Fue analizada esta cuestión en las recientes reuniones con Roque
Fernández?
-Ni hace falta mencionarlo. Nadie en el gobierno argentino tiene dudas
sobre nuestra determinación de mantener el valor del real. No la tenía antes Cavallo ni
la tienen Fernández o Menem.
-¿Le plantearon alguna pregunta sobre esa cuestión los
economistas de la Alianza con que se encontró ayer, como Machinea o Frenkel?
-Recibí la pregunta de si nosotros mantenemos ese compromiso y mi
respuesta fue: sí, lo mantenemos, y no vamos a cambiar.
El Mercosur
-Sobre el Mercosur, ¿en qué se ve afectado el acuerdo
regional por esta crisis?
-Lo que llama la atención es cuánto hemos hecho en pocos años en el
Mercosur. Hay que tratar de que una crisis sorpresiva no retarde ese proceso de
construcción.
-Al elevar el arancel externo común, ¿no se retardará el
ingreso definitivo de Chile en el Mercosur, ya que ese país tiene un arancel mucho más
bajo?
-El elevamiento ha sido una medida
transitoria, con finalización en el
año 2000 o antes, si es posible. Tenemos una comisión de análisis Mercosur-Chile y
allí se estudiará ese impacto.
-Tras la visita de Clinton a Brasil y a la Argentina,
¿desaparecieron las dudas que existían sobre el eventual conflicto entre el Mercosur y
el libre comercio en todo el continente mediante el ALCA?
-Creo que la visita de Clinton sirvió para que el presidente
norteamericano tuviera bien claro que para nosotrso el Mercosur es una prioridad absoluta.
Al mismo tiempo, también quedó claro que nosotros no vemos incompatibilidades entre el
Mercosur y un contexto multilateral más amplio. Por el contrario, creemos que es
inexorable una mayor integración de todo el continente. Y creo que Clinton se fue de
Brasil con una mejor idea sobre cómo vemos nosotros el Mercosur y la integración
multilateral.
-¿Brasil también quedó más satisfecho tras escuchar a
Clinton?
-Creo que ambos ganamos con la
conversación.
Por Germán Sopeña
En síntesis
El real: "Mantenemos nuestro compromiso de defender el valor de la
moneda. Lo sabe el gobierno argentino."
El FMI: "Podríamos tener un acuerdo con el Fondo porque nuestro
programa no es diferente de lo que ellos sugerirían. Pero preferimos actuar nosotros
mismos".
Ajuste: "La primera lección de esta crisis es que debíamos
abandonar el gradualismo en las reformas para acelerar el paso en la
reestructuración".
Reacción en Brasil: "Tuvimos que adoptar medidas duras. Pero
habrá apoyo político para votarlas en el Congreso".
Mercosur: "Tuvimos que adoptar un mayor arancel externo como medida
transitoria. Pero también creemos que es inexorable una integración comercial
continental".
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